Es cuestión de suerte

Una vivienda es algo prioritario para que una familia promedio pueda estar un poco estable. Pero antes de obtenerla, una familia como la mía, con un padre Ebanista y una mamá ama de casa han pasado por diversas odiseas para conseguirla.

En busca de la felicidad

“El resultado del indicador de escasez en alimentos fundamentales fue 26,2% en enero, lo cual representa un mejor abastecimiento de estos rubros respecto al mes de diciembre (28,3%)” fue lo publicado en el informe del INPC del BCV del mes de enero.

El aire de Paraguaná

En un reconocido centro comercial de la zona franca, nos aglomeramos casi 400 personas, la razón: aires acondicionados Split de 18.000Btu en nueve mil y tantos bolívares.

La mesada

Un día después de mi cumpleaños número 17 me inscribí en la ilustre universidad de Los Andes, Comunicación Social era la carrera escogida para estudiar y ejercer en los próximos años.

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sábado, 15 de febrero de 2014

El aire de Paraguaná

Te daré la clave del éxito: ¡guarda ese teléfono, porque te lo van arrancar! Un señor completamente desconocido se acerco a mi de la manera más sigilosa que yo haya visto, para advertirme lo que susurraba la gente. Eso fue una mañana.

A las 8:30 p.m del dia anterior, emprendí con unos familiares un viaje para Punto Fijo, la zona libre de impuestos por excelencia para quienes buscan comprar electrodomésticos, licores o cualquier cosa, en realidad. 

A mi me ocurrió la brillante idea de pedirle el teléfono prestado a mi tía para grabar un vídeo amateur de la situación, las personas a la defensiva y con miedo de un teléfono creyeron que yo tumbaría el gobierno o los denunciaría con los dueños del establecimiento para que no obtuvieran lo que todos estábamos esperando comprar. El bolsillo de mi tío político fue un buen resguardo.



A las 3:00 am llegamos a nuestro destino, yo estaba entre dormida todavía, pero mi tío se quejaba de que en la lista ya estaban a notadas mas de 180 personas. A las 8 am después de mi "cómoda" noche de carretera, fue que comenzó la verdadera odisea. En un reconocido centro comercial de la zona franca, nos aglomeramos casi 400 personas, la razón: aires acondicionados Split de 18.000Btu en nueve mil y tantos bolívares.

El meollo del asunto

Desde que el presidente Nicólas Maduro anunció, a principios de noviembre del año pasado, que bajarían los precios de los productos electrodomésticos y otros rubros, en el marco de la lucha gubernamental contra la especulación y el acaparamiento, el pueblo Venezolano se avasallo a los comercios para comprar a "precios justos" esos artículos.

Anuncio de Maduro

Hay que acotar que el margen de ganancia de las tiendas era exorbitante y los productos eléctricos estaban carisimos, luego del despelote y de que la mayoría gastara sus ahorros y aguinaldos equipando sus casas a buenos precios, el encanto desapareció. Dos meses después, las consecuencias en algunos comercios aún son palpables, pero en la mayoría de los casos la situación empeoró y los precios son aún mayores.



Un cupo, un trabajo

Muchas de las personas que estábamos reunidas en ese centro comercial, veníamos de otras partes del país y algunos tenían varios días luchando para comprarse ese aire barato, el gasto de hospedaje y comida, encarecía por mucho lo que buscaban.

Del ciento ochenta y pico bajamos al ciento treinta, según las personas allí reunidas venderían 150 aires ese día, pero la información no estaba confirmada y solo lo sabríamos a las 11:00am cuando abrieran el Centro Comercial, así que unas personas realmente avispadas estaban vendiendo los cupos por 1.000bs ¡Si quedas entre los 150 estas hecho!, decían. Ese era el precio mínimo, nosotros "no lo necesitábamos", pero muchos si cayeron en el negocio astuto de los vendedores de cupo.

Las horas pasaban y la zozobra aumentaba, ojala entremos porque en esta zona no hay mas split a ese precio, sino habremos perdido el viaje" decían. Después de tanto esperar, por fin abrieron el centro comercial y repartieron 90 números nada más.

La solución

Nos toco ir a otro reconocido comercio, la diferencia entre precio y potencia era abismal. Uno de ventana de 8.000Btu costaba casi 7.000bs, barato en comparación con los precios del mercado Trujillano, pero igual no era viable para nosotros. La solución que propuse fue, ¡Vamos a llevarnos de recuerdo el aire de Paraguaná, por que para aires acondicionados, no hay!

lunes, 3 de febrero de 2014

Es cuestión de suerte

Suelen decir que cuando las personas quieren prosperar, solo tienen que estudiar y trabajar. Luego viene comprar la casa, el carro, los viajes, las cosas “básicas” que una persona promedio necesita en el mundo occidental.

En Venezuela, la nación a la que mi abuelo italiano decidió hacerla su hogar luego de la guerra, es un país que tiene llanos donde se puede criar mucho ganado; una zona andina donde se puede sembrar una variedad enorme de vegetales; una zona costera que brinda muchos tipos de mariscos y pescados, pero sobre todo tiene reservas muy grandes de oro, petróleo y gas; sin embargo, aquí “progresar” es cuestión de suerte.



Una vivienda es algo prioritario para que una familia promedio pueda estar un poco estable. Pero antes de obtenerla, una familia como la mía, con un padre Ebanista y una mamá ama de casa han pasado por diversas odiseas para conseguirla.

Comprarla ya construida requiere tener varias líneas de crédito abiertas, un número aceptable de dinero ahorrado y muy buenos amigos que te avisen donde vean una ganga. Actualmente una vivienda en un sector de clase media baja no cuesta menos de Bs500.000, o así es que aparece en los diarios regionales y una amiga que tiene una inmobiliaria nos repite constantemente que la línea de crédito del fondo habitacional es de máximo Bs350.000 y el número de personas que lo aceptan es muy escaso, por la tardanza del papeleo.

Otra opción es construir una casa, para eso hay que empezar visualizando el terreno y cada vez son menos los ofertados, a aparte de la escasez, los precios generalmente no son accesibles para una pareja donde sólo uno en casa trabaja y que además deben pagar alquiler.

Con un golpe demasiado extraño de suerte, muchos préstamos y algunas limitaciones, por fin mis padres lograron comprar una parcela de terreno ¡Todo parecía muy perfecto!

Por aquí y por allá

Requisitos por aquí y por allá, luego de un año de papeleo y esperanzas acumuladas llego un vecino con la maravillosa noticia “ay señora no luche más, que si ustedes no tienen los servicios públicos ningún ente les fabricará la casa y estos terrenos no los tienen”. Así comenzó la odisea de proyectos para servicios públicos, pero decían ¡plata no hay!

Agotadas todas las esperanzas por los medios estadales, con algunos trabajos escasos de mi mamá y míos, ahorramos algo de dinero. Así comenzamos este proyecto habitacional. Las primeras cabillas, la malla trucson y el cemento para la construcción, no fueron fáciles de conseguir, pero se consiguieron con algunos contactos estratégicos.

Actualmente cuando no ha pasado ni un año desde que comenzamos la primera fase de la casa, amanecer en colas para comprar cemento, caminar por infinidad de ferreterías para conseguir un tubo y que todo se haya triplicado es realmente duro, una situación por lo que tristemente hemos tenido que pasar.

La casa de mis padres, en el fondo las casas "Bolivarianas"


Nada de paseos, ropa o fiestas. Con deudas pagables a amigos que dan facilidades con el tiempo y las cuotas de pago, así la mitad de la casa ya está habitable, la otra es un proyecto a futuro cuando todo se encuentre normalmente. Pero lo más curioso es que después de haber perdido las esperanzas, un frente bolivariano apareció de la nada y en un tiempo récord de 2 meses casi tiene culminadas en el mismo sector, 17 viviendas.

Ahora la frase favorita de mis padres, cuando le preguntan que porque no se esperaron es: “en este país todo es cuestión de suerte”